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Evidencia y aprendizaje8 de septiembre de 20266 minutos

PISA 2025: una alerta que debe convertirse en acción para las instituciones educativas del Perú

Los resultados de PISA 2025 no son solo una posición en un ranking internacional: son una señal sobre la capacidad de nuestros estudiantes para comprender información, resolver problemas y aplicar conocimientos.

Los resultados de PISA 2025 no deben interpretarse únicamente como una posición dentro de un ranking internacional. Constituyen una señal sobre la capacidad de nuestros estudiantes para comprender información, resolver problemas, aplicar conocimientos científicos y desenvolverse de manera autónoma en una sociedad cada vez más compleja y digital.

La evaluación fue aplicada en 2025 y sus resultados se publicaron el 8 de septiembre de 2026. Participaron aproximadamente 760 000 estudiantes de 15 años pertenecientes a 91 países y economías. En el Perú fueron evaluados 6 991 estudiantes de 260 instituciones educativas. Esta edición tuvo como área principal Ciencias e incluyó Lectura, Matemática y resolución computacional de problemas.

¿Qué muestran los resultados del Perú?

El Perú obtuvo:

  • 382 puntos en Matemática, nueve puntos menos que en PISA 2022.
  • 390 puntos en Lectura, 18 puntos menos que en 2022.
  • 406 puntos en Ciencias, dos puntos menos que en la evaluación anterior, lo que representa una variación menor y un resultado prácticamente estable.

Las cifras más preocupantes aparecen al analizar los niveles de desempeño: aproximadamente 7 de cada 10 estudiantes peruanos no alcanzan el nivel básico en Matemática, casi 6 de cada 10 no lo logran en Lectura y más de la mitad presenta dificultades en Ciencias.

Estar por debajo del nivel básico no significa simplemente obtener una calificación baja. Significa tener dificultades para utilizar los conocimientos en situaciones reales, interpretar información, plantear estrategias de solución, argumentar a partir de evidencias y aprender de manera autónoma.

Por ello, el desafío no es preparar estudiantes para responder una prueba internacional. El verdadero reto es garantizar que desarrollen las competencias necesarias para continuar aprendiendo, acceder a mejores oportunidades y participar responsablemente en la sociedad.

¿Cómo impactan estos resultados en el Perú?

El retroceso en Lectura y Matemática puede profundizar las brechas educativas y sociales existentes. Cuando un estudiante no comprende adecuadamente lo que lee, también encuentra dificultades para aprender Ciencias, Matemática, Ciudadanía y otras áreas. Del mismo modo, una base matemática insuficiente limita su capacidad para razonar, analizar información y resolver problemas.

Estas brechas pueden acompañar a los estudiantes durante su educación superior y posteriormente afectar sus oportunidades laborales. También representan un desafío para la productividad, la innovación y el desarrollo del país.

PISA 2025 incorpora, además, una advertencia relevante sobre el uso de la tecnología. La OCDE señala que las herramientas digitales y la inteligencia artificial pueden fortalecer el aprendizaje, pero solo cuando se utilizan con propósitos pedagógicos claros, de forma moderada y con orientación docente. Su uso excesivo o sin acompañamiento puede generar distracción y reemplazar procesos esenciales como leer, analizar, contrastar información y construir respuestas propias.

De la preocupación a la acción: el rol de los directores

Los resultados nacionales son importantes, pero la transformación educativa empieza cuando cada director se pregunta: ¿qué están aprendiendo realmente nuestros estudiantes y qué decisiones debemos tomar a partir de esa evidencia?

La dirección escolar tiene la oportunidad de convertir los resultados en acciones concretas:

1. Medir para conocer las brechas reales

Cada institución necesita aplicar evaluaciones diagnósticas alineadas con las competencias curriculares. No basta con contar con promedios generales: es necesario identificar qué capacidades, desempeños y grupos de estudiantes requieren mayor apoyo.

2. Priorizar los aprendizajes fundamentales

Los planes de mejora deben concentrarse en comprensión lectora, razonamiento matemático, pensamiento científico, resolución de problemas y autonomía para aprender. Priorizar implica trabajar menos contenidos de manera superficial y profundizar en aquellos que resultan esenciales.

3. Fortalecer a los docentes según las necesidades identificadas

La capacitación aislada tiene un impacto limitado. El fortalecimiento docente debe responder a brechas concretas e integrar microtalleres, módulos formativos, acompañamiento pedagógico, recursos educativos y espacios para aplicar, observar y retroalimentar lo aprendido.

4. Utilizar la información para decidir

Los datos deben llegar oportunamente a directores, coordinadores y docentes mediante reportes claros y dashboards. Una institución que utiliza evidencia puede establecer metas, monitorear avances y modificar sus estrategias antes de finalizar el año escolar.

5. Orientar el uso pedagógico de la tecnología y la inteligencia artificial

La innovación no consiste únicamente en incorporar plataformas. Implica definir para qué se utilizarán, qué aprendizaje fortalecerán y cómo se evitará que reemplacen el razonamiento del estudiante. Los docentes también necesitan formación para enseñar a verificar fuentes, evaluar contenidos generados por IA y utilizar la tecnología como apoyo para pensar.

6. Involucrar a las familias y atender el bienestar socioemocional

La mejora de los aprendizajes requiere asistencia constante, expectativas altas, acompañamiento familiar y condiciones socioemocionales que favorezcan la participación. La información académica debe complementarse con indicadores de convivencia, bienestar y compromiso escolar.

Una ruta institucional: medir, fortalecer e innovar

PISA 2025 confirma que las decisiones educativas ya no pueden basarse únicamente en percepciones. Las instituciones necesitan una ruta integral y sostenida:

  • Medir, para identificar el nivel de aprendizaje y las brechas.
  • Fortalecer, para desarrollar las capacidades de docentes y directivos mediante formación, acompañamiento y recursos pertinentes.
  • Innovar, para convertir la evidencia en estrategias institucionales propias, plataformas de seguimiento, uso inteligente de datos y soluciones sostenibles.

Los resultados no deben llevarnos al pesimismo, sino a una actuación más rigurosa. Cada director puede iniciar el cambio estableciendo una línea de base, priorizando brechas, acompañando a sus docentes y monitoreando el impacto de las acciones implementadas.

“PISA nos ofrece una fotografía del país. La responsabilidad de transformar esa realidad comienza en cada institución educativa.”

Fuentes

  • OCDE. Resultados de PISA 2025.
  • Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Análisis de los resultados de PISA 2025.
  • Resultados comparados de PISA 2025.

¿Tu institución necesita convertir sus resultados en una ruta de mejora?

En EQUS diseñamos procesos de diagnóstico, fortalecimiento docente y acompañamiento institucional adaptados a cada realidad.

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